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CASTILLO

Castillo de Burbáguena

📍 Burbáguena · Jiloca

Fortaleza medieval documentada desde el siglo XII, levantada sobre Burbáguena para controlar el valle del Jiloca y protegida actualmente como Bien de Interés Cultural.

Sobre este lugar

Dominando Burbáguena desde la parte alta de la localidad aparecen las ruinas de su antiguo castillo, conocido históricamente también como Burbaca o Burbachana.

Sus restos son modestos si se comparan con grandes fortalezas como Peracense, pero esconden una historia excepcionalmente larga y permiten comprender la importancia estratégica que tuvo el valle del Jiloca durante la Edad Media.

Un castillo documentado en el siglo XII

La fortaleza existía ya en el siglo XII.

En 1192 aparece vinculada a los Azagra, señores de Albarracín, una de las familias fundamentales para comprender la historia medieval de esta parte de Teruel.

El señor de Albarracín entregó Burbáguena a su hijo Álvaro con motivo de su matrimonio con Inés de Navarra.

De los Azagra a Jaime I

A comienzos del siglo XIII el enclave continuaba relacionado con esta familia.

Finalmente, en 1250, fue adquirido por Jaime I de Aragón e integrado en la Comunidad de Daroca.

Burbáguena pasó así a formar parte de la organización territorial que agrupaba numerosas aldeas del entorno.

Reparaciones medievales

La documentación conserva noticias de trabajos realizados en el castillo en 1295 y nuevamente en 1344.

Estas reparaciones muestran que la fortaleza continuaba teniendo importancia militar durante el siglo XIV.

La Guerra de los Dos Pedros

En 1363, durante la guerra entre Aragón y Castilla, el castillo cayó en manos de las tropas de Pedro I de Castilla.

Solo un año después volvió a poder aragonés y tuvo que ser nuevamente reparado.

El mismo conflicto afectó también a otras fortalezas cercanas, como el Castillo de Báguena.

Tres torres y una muralla

El recinto terminó arruinándose progresivamente y ya en el siglo XIX era descrito como una fortificación muy deteriorada.

Actualmente pueden reconocerse restos de tres torres y diferentes fragmentos de la antigua muralla.

Las estructuras utilizan fundamentalmente tapial, mampostería y ladrillo.

La torre principal

La torre situada en la zona más elevada presenta planta cuadrada y conserva todavía una altura considerable, aunque ha perdido gran parte de uno de sus lados.

Otra torre se encuentra a una cota inferior y de la tercera permanecen principalmente restos de su base.

Algunas estructuras fueron reutilizadas con nuevos usos a lo largo del tiempo, un fenómeno muy habitual en los castillos que perdieron su función militar.

Un recinto mayor de lo que parece

La extensión de la plataforma superior permite imaginar que la fortaleza original fue más compleja que los restos actualmente visibles.

Partes de la muralla todavía permiten reconocer aproximadamente el antiguo espacio defensivo.

Bien de Interés Cultural

El Castillo de Burbáguena está protegido como Bien de Interés Cultural en la categoría de Monumento.

El valle desde las alturas

Como ocurre con muchas fortalezas medievales, el paisaje explica buena parte de su historia.

Desde el entorno del castillo se domina Burbáguena y una amplia extensión del corredor del Jiloca.

La posición permitía controlar movimientos por una vía natural utilizada desde épocas muy anteriores a la propia fortaleza.

Qué observar

Busca los restos de las torres y trata de seguir los fragmentos de muralla conservados.

Después contempla la localidad desde arriba.

Resulta especialmente interesante observar cómo el pueblo fue creciendo a los pies de la fortaleza y cómo, siglos después, la monumental torre de su iglesia terminó convirtiéndose en el otro gran elemento vertical del paisaje de Burbáguena.