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CASCADA

El Chorredero de Las Parras de Martín

📍 Utrillas · Cuencas Mineras

Conjunto de surgencias, cuevas y cascadas en la cabecera del río Martín, junto a Las Parras de Martín, donde comienza uno de los grandes corredores fluviales de Teruel.

Sobre este lugar

El Chorredero de Las Parras de Martín es uno de los grandes rincones acuáticos de las Cuencas Mineras y un enclave fundamental para comprender el nacimiento y los primeros kilómetros del río Martín.

Agua, paredes rocosas, pequeñas cuevas y depósitos calcáreos forman un paisaje especialmente atractivo en las épocas de mayor caudal.

Las Parras de Martín

El paraje se encuentra junto a la localidad de Las Parras de Martín, perteneciente al municipio de Utrillas.

La presencia constante del agua contrasta con la imagen más seca que suele asociarse a buena parte de la provincia de Teruel.

La cabecera del río Martín

En este territorio confluyen diferentes barrancos, manantiales y cursos de agua que alimentan la cabecera del río Martín.

El río continuará después hacia Martín del Río y Montalbán antes de adentrarse en los espectaculares cañones del Parque Cultural del Río Martín.

El Chorredero

El agua desciende por un frente rocoso formando diferentes saltos y cascadas.

En épocas húmedas el agua se reparte por diferentes puntos, generando una sucesión de pequeñas caídas.

El sonido del agua y la vegetación crean un ambiente muy diferente al paisaje abierto de las zonas próximas.

Cuevas y cavidades

El frente rocoso presenta diversas cavidades relacionadas con la circulación del agua y la evolución de los depósitos calcáreos.

Estas pequeñas cuevas forman parte de un sistema dinámico donde el agua continúa modificando lentamente el relieve.

Travertinos y tobas

Uno de los grandes intereses del lugar son las formaciones de travertino y toba calcárea.

El carbonato disuelto en el agua puede precipitar cuando alcanza el exterior, acumulándose sobre la vegetación y la roca.

El proceso puede formar auténticos frentes pétreos sobre los que el agua continúa circulando.

Una roca creada por el agua

Resulta especialmente interesante pensar que parte de la roca que contemplamos no fue simplemente excavada por el río.

Ha sido el propio agua quien la ha ido formando mediante la acumulación progresiva de carbonato.

El Chorredero constituye así un pequeño laboratorio natural donde pueden observarse procesos geológicos todavía activos.

El inicio del GR 262

Las Parras de Martín es además uno de los puntos fundamentales del GR 262, el gran sendero del río Martín.

Este itinerario de largo recorrido acompaña al río y atraviesa algunos de los principales paisajes naturales y culturales del territorio.

De las Cuencas Mineras al Bajo Martín

Seguir mentalmente el agua desde El Chorredero permite comprender la magnitud del sistema.

El pequeño curso que contemplamos aquí terminará atravesando hocinos, cañones y territorios de extraordinario valor ecológico y arqueológico antes de continuar hacia el valle del Ebro.

El agua y las estaciones

El aspecto del Chorredero cambia considerablemente a lo largo del año.

Después de periodos lluviosos o de deshielo, las cascadas pueden mostrar una imagen mucho más espectacular.

Durante épocas secas el caudal disminuye y algunos saltos pueden perder buena parte de su fuerza.

Un entorno para combinar

El Chorredero puede formar parte de una jornada dedicada a descubrir los diferentes paisajes de agua del entorno de Las Parras de Martín.

Muy cerca se encuentran el Pozo de las Palomas y el Hocino del Pajazo, que muestran otras formas completamente diferentes de interacción entre agua y roca.

Precaución

Las superficies húmedas y las formaciones tobáceas pueden resultar resbaladizas y frágiles.

Debe utilizarse calzado adecuado, respetar los senderos existentes y evitar caminar directamente sobre depósitos delicados.

Con previsión de tormentas o lluvias intensas no es recomendable internarse en barrancos y zonas estrechas.

Qué observar

Busca los diferentes puntos por los que circula el agua y observa cómo algunos depósitos parecen incorporar restos de plantas a la propia roca.

Fíjate también en las pequeñas cavidades abiertas en el frente calcáreo.

El Chorredero demuestra que el nacimiento de un río no siempre es un único manantial: puede ser todo un paisaje de surgencias, barrancos y cascadas.