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ESPACIO-NATURAL

Embalse del Arquillo de San Blas

📍 Teruel · Comunidad de Teruel

Embalse del río Guadalaviar situado junto a San Blas, rodeado por un atractivo paisaje fluvial y conectado con la localidad mediante un popular camino natural con puentes y pasarelas.

Sobre este lugar

El Embalse del Arquillo de San Blas es uno de los principales espacios de agua del entorno de Teruel y el destino final de uno de los paseos fluviales más populares del municipio.

Construido sobre el río Guadalaviar, se encuentra junto al barrio rural de San Blas, aguas arriba de la ciudad de Teruel.

El Guadalaviar antes de convertirse en Turia

El río Guadalaviar procede de la Sierra de Albarracín y atraviesa el sector occidental de la provincia antes de llegar a Teruel.

Después de pasar por el Arquillo y continuar hacia la capital, sus aguas terminan uniéndose a las del río Alfambra. A partir de esa confluencia el río recibe el nombre de Turia.

La presa del Arquillo

La construcción de la presa transformó este tramo del valle del Guadalaviar y creó una importante reserva de agua.

El embalse tiene una capacidad aproximada de 22 hectómetros cúbicos.

Una infraestructura hidráulica

El Arquillo cumple funciones relacionadas con la regulación de las aguas del Guadalaviar.

Como ocurre con otros embalses, la presa permite almacenar agua y modificar el comportamiento natural del río para responder a diferentes necesidades hidráulicas.

El paisaje

La lámina de agua se extiende entre relieves cubiertos por vegetación, creando un paisaje muy diferente del que puede encontrarse pocos kilómetros aguas abajo, al aproximarse a la ciudad de Teruel.

El aspecto del embalse cambia además con las estaciones y con las variaciones de su nivel.

Un entorno recreativo

El Arquillo es desde hace décadas un espacio frecuentado por habitantes de Teruel y visitantes.

Su proximidad a la capital permite acceder rápidamente a un entorno dominado por el agua, la vegetación y el paisaje fluvial.

El Camino Natural del Guadalaviar

Una de las mejores formas de aproximarse al embalse es siguiendo el Camino Natural del río Guadalaviar desde San Blas.

El itinerario acompaña al río durante varios kilómetros hasta alcanzar el entorno de la presa.

Puentes y pasarelas

El recorrido está acondicionado en diferentes puntos mediante puentes, pasarelas y elementos de madera que permiten avanzar junto al cauce y superar los sectores donde el relieve se aproxima al río.

Estos elementos convierten el paseo en algo más atractivo que un simple camino de acceso al embalse.

Azudes

A lo largo del Guadalaviar aparecen también varios azudes.

Estas pequeñas obras hidráulicas recuerdan el aprovechamiento histórico del agua y forman parte del paisaje del recorrido.

Vegetación de ribera

La presencia constante de agua favorece una vegetación diferente de la existente en las zonas más secas del entorno de Teruel.

Árboles y plantas vinculados a ambientes húmedos acompañan buena parte del paseo y proporcionan sombra en determinados sectores.

Fauna

El río y el embalse crean hábitats aprovechados por diferentes especies de aves, peces y otros animales.

La observación de fauna debe realizarse siempre evitando molestias y respetando las condiciones ambientales del entorno.

El nivel del agua

Como cualquier embalse, el Arquillo no presenta siempre el mismo aspecto.

Las aportaciones del Guadalaviar y la gestión hidráulica provocan variaciones en el nivel almacenado, haciendo que las orillas cambien notablemente entre diferentes momentos del año.

La cola del embalse

Hacia aguas arriba la masa de agua se estrecha progresivamente hasta recuperar el aspecto de un valle fluvial.

Esta transición ayuda a comprender cómo la presa ha inundado y transformado el antiguo recorrido del Guadalaviar.

Un lugar unido a una ruta

El interés del Arquillo no se limita a contemplar la presa o la lámina de agua.

Su relación con el Camino Natural del Guadalaviar permite combinar en una misma visita senderismo, paisaje, vegetación de ribera e ingeniería hidráulica.

Desde San Blas

El barrio rural de San Blas constituye el punto de referencia natural para acceder al paseo fluvial.

Desde allí el recorrido abandona progresivamente el entorno habitado y sigue el Guadalaviar hasta el embalse.

Muy cerca de Teruel

La proximidad a la capital es uno de sus principales atractivos.

En pocos kilómetros puede pasarse del patrimonio monumental y urbano de Teruel a un paisaje completamente dominado por el río.

Qué observar

Si llegas caminando desde San Blas, presta atención a cómo va cambiando el valle conforme avanzas hacia la presa.

Observa los azudes, la vegetación de ribera y las diferentes soluciones utilizadas para mantener el sendero junto al agua.

Al llegar al embalse, busca una perspectiva segura que permita comprender la dimensión de la presa y la extensión de la lámina de agua.

El Arquillo demuestra que el patrimonio natural de Teruel capital no termina en sus parques urbanos: a pocos kilómetros de sus torres mudéjares, el Guadalaviar ofrece un corredor fluvial de agua, vegetación, pasarelas y paisaje.

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