Escalinata del Óvalo
📍 Teruel · Comunidad de Teruel
La gran puerta monumental de entrada al Teruel del siglo XX, una espectacular escalinata neomudéjar construida para unir la estación de ferrocarril con el casco histórico.
Sobre este lugar
La Escalinata del Óvalo es uno de los monumentos más reconocibles de Teruel y una de las mejores obras del neomudéjar turolense. Aunque su apariencia dialoga constantemente con el pasado medieval de la ciudad, se trata en realidad de una construcción del siglo XX.
Fue proyectada por el ingeniero de caminos José Torán de la Rad y construida entre 1920 y 1921 con un objetivo muy concreto: comunicar de forma monumental la estación de ferrocarril con el casco histórico.
Una nueva entrada a Teruel
La llegada del ferrocarril había creado una nueva puerta de acceso a la ciudad. Sin embargo, la estación se encontraba a una cota mucho más baja que el centro histórico.
Entre ambos puntos existían aproximadamente 26 metros de desnivel.
La Escalinata resolvió ese problema práctico, pero José Torán fue mucho más allá. En lugar de diseñar simplemente unas escaleras, creó un recorrido monumental destinado a ofrecer al viajero una primera imagen de Teruel.
Quien llegaba en tren encontraba así una construcción que anticipaba dos de los grandes lenguajes artísticos de la ciudad: el mudéjar y la arquitectura de comienzos del siglo XX.
Ladrillo, piedra y cerámica
La Escalinata utiliza materiales y recursos decorativos estrechamente asociados con la arquitectura turolense.
El ladrillo tiene un gran protagonismo y se combina con piedra y cerámica verde y blanca. Los motivos geométricos y las referencias al mudéjar medieval conviven con un diseño propio de la época en la que fue construida.
El recorrido se divide en tres grandes sectores conectados mediante pequeñas plazas y rellanos. La parte central conduce hacia una plaza-mirador, mientras que el tramo superior se abre en dos escaleras de desarrollo semicircular que alcanzan el Paseo del Óvalo.
Los Amantes
En la zona central encontrarás uno de los elementos que merece una mirada detenida: el relieve dedicado a los Amantes de Teruel, obra del escultor Aniceto Marinas.
Su presencia incorpora al monumento otra de las grandes señas de identidad cultural de la ciudad. De este modo, la Escalinata reúne referencias al mudéjar, a los Amantes y a la modernización urbana que experimentaba Teruel a comienzos del siglo XX.
Un monumento y una infraestructura
Aunque hoy la contemplamos principalmente como patrimonio histórico, la Escalinata nunca perdió completamente su función de conexión entre la estación y la ciudad.
La remodelación contemporánea del entorno incorporó ascensores que permiten salvar buena parte del desnivel y mejorar la accesibilidad entre la zona de la estación, el Paseo del Óvalo y la calle del Salvador.
La Escalinata fue declarada Bien de Interés Cultural en la categoría de Monumento en 2008.
Qué observar
Si llegas desde la estación, merece la pena recorrerla de abajo arriba, tal como fue concebida originalmente. Así se entiende mucho mejor la intención de convertir el ascenso hacia el casco histórico en una auténtica entrada monumental a Teruel.
Desde la parte superior conviene también mirar hacia atrás. La perspectiva permite apreciar el trazado completo, la simetría de las escaleras y la relación entre la ciudad elevada y la estación.
Y no te limites a verla de lejos: fíjate en los detalles de ladrillo y en las piezas cerámicas verdes y blancas. Son precisamente esos pequeños elementos los que conectan una obra construida en 1920-1921 con la tradición mudéjar que había dado fama a Teruel muchos siglos antes.