Estrecho de Valloré
Espectacular desfiladero del río Guadalope junto a Montoro de Mezquita, recorrido mediante pasarelas suspendidas entre paredes calizas.
Sobre este lugar
El Estrecho de Valloré, junto a Montoro de Mezquita, es uno de los desfiladeros más espectaculares del Maestrazgo.
El río Guadalope atraviesa aquí un angosto paso entre enormes paredes calizas, creando un paisaje donde en algunos puntos apenas queda espacio entre roca y agua.
El Guadalope encajado
El Guadalope atraviesa a lo largo de su curso numerosos paisajes geológicos.
En Valloré encuentra un sector especialmente resistente de roca y queda obligado a circular por un corredor estrecho y profundo.
Un desfiladero
Los desfiladeros aparecen cuando un río profundiza verticalmente con mayor rapidez de la que ensancha lateralmente su valle.
El resultado son paredes abruptas y un cauce confinado en un espacio reducido.
La roca caliza
La caliza domina buena parte del paisaje del Maestrazgo.
Fracturas, estratos y diferencias de resistencia condicionan la manera en que el agua erosiona la montaña.
El Guadalope aprovecha estas debilidades mientras continúa profundizando lentamente su cauce.
Las pasarelas
La instalación de pasarelas permite atravesar sectores donde antiguamente resultaba muy difícil avanzar junto al río.
Estas estructuras acercan al visitante al interior del desfiladero y ofrecen perspectivas que desde las zonas superiores serían imposibles.
Caminar sobre el río
En algunos puntos la sensación es la de avanzar suspendido entre la pared y el agua.
La proximidad del cauce permite apreciar la fuerza con la que el río ha modelado el estrecho.
Montoro de Mezquita
El pequeño núcleo de Montoro de Mezquita constituye la puerta natural de acceso al paraje.
Su reducido tamaño y su integración en un paisaje de montaña refuerzan la sensación de encontrarse en uno de los sectores menos urbanizados de la provincia.
Los miradores
El entorno ofrece también perspectivas elevadas sobre el valle.
Contemplar el desfiladero desde arriba y recorrerlo posteriormente junto al agua permite comprender mucho mejor su escala.
El Guadalope como corredor natural
El río conecta diferentes ambientes del Maestrazgo.
Sus riberas permiten desplazarse a numerosas especies y mantienen zonas húmedas dentro de un territorio dominado por relieves rocosos y bosques mediterráneos.
Aves rupícolas
Los grandes cortados son utilizados por aves adaptadas a vivir en paredes rocosas.
Mirar hacia las zonas altas puede permitir observar grandes planeadoras aprovechando las corrientes de aire.
Las crecidas
El aspecto tranquilo del río no debe hacer olvidar que un desfiladero concentra el agua en muy poco espacio.
Después de lluvias intensas el caudal puede aumentar y transformar rápidamente las condiciones del entorno.
Un paisaje unido a los Órganos
Valloré se encuentra dentro de uno de los sectores geológicamente más espectaculares del Guadalope.
La visita puede relacionarse con los cercanos Órganos de Montoro, permitiendo contemplar dos manifestaciones diferentes de la interacción entre tectónica y erosión.
La futura ruta
El recorrido de las pasarelas y miradores merece posteriormente una ficha propia dentro de las rutas de Visita Teruel.
Esta ficha representa el enclave natural; la ruta permitirá explicar distancia, desnivel, recorrido y características concretas del itinerario.
Qué observar
Dentro del estrecho mira hacia arriba.
La altura de las paredes se percibe mucho mejor desde el fondo que desde cualquier fotografía.
Fíjate después en las formas pulidas por el agua y en los puntos donde el cauce apenas dispone de espacio.
Valloré permite experimentar directamente algo que en otros lugares solo podemos contemplar desde un mirador: caminar por el pequeño corredor que un gran río ha conseguido abrir atravesando una montaña.