Excolegiata de Santa María la Mayor de Alcañiz
📍 Alcañiz · Bajo Aragón
Monumental iglesia barroca de Alcañiz, declarada Bien de Interés Cultural, que conserva la gran torre gótica del templo medieval que la precedió.
Sobre este lugar
La Excolegiata de Santa María la Mayor de Alcañiz es uno de los grandes monumentos religiosos del Bajo Aragón.
El enorme templo barroco que domina actualmente la Plaza de España fue levantado durante el siglo XVIII sobre una iglesia medieval anterior, de la que todavía sobrevive su impresionante torre gótica.
Santa María la Mayor está declarada Bien de Interés Cultural con la categoría de Monumento.
Una iglesia medieval anterior
Antes del edificio actual existió aquí una gran iglesia construida durante los siglos XIII y XIV.
Aquel templo gótico desempeñó durante siglos un papel central en la vida religiosa de Alcañiz.
La torre gótica
El principal vestigio visible de aquella construcción es la gran torre situada junto a la iglesia actual.
Su presencia permite imaginar la escala y monumentalidad alcanzadas por el templo medieval.
Una torre para ver y ser vista
Las grandes torres medievales cumplían funciones religiosas y urbanas.
Las campanas organizaban numerosos aspectos de la vida cotidiana y la altura convertía estos edificios en referencias visibles desde gran distancia.
Una transformación radical
Durante el siglo XVIII se decidió sustituir buena parte de la antigua colegiata.
En 1735 comenzó el derribo del edificio gótico, conservándose principalmente la torre y determinados espacios anteriores.
La nueva iglesia barroca
Las obras del nuevo templo comenzaron en 1736.
La traza fue realizada por Domingo de Yarza, arquitecto relacionado también con las obras de la Basílica del Pilar de Zaragoza.
1757
La construcción avanzó durante más de dos décadas.
En 1757 se trasladó el Santísimo Sacramento al nuevo edificio y se bendijo la parte concluida de la iglesia.
Una escala monumental
El templo barroco sorprende por sus grandes dimensiones.
Su volumen domina uno de los extremos de la Plaza de España y crea un poderoso contraste con la arquitectura civil de la Lonja y el Ayuntamiento.
La convivencia de dos épocas
Uno de los mayores atractivos del conjunto es precisamente la presencia simultánea de la torre medieval y el gran edificio barroco.
Ambos permiten comparar directamente dos maneras muy diferentes de entender la arquitectura religiosa.
La capilla de la Soledad
Las transformaciones del siglo XVIII no eliminaron absolutamente todas las estructuras anteriores.
También se conservó la capilla de la Soledad, correspondiente a una fase previa del conjunto.
Arte conservado en el interior
Santa María la Mayor alberga un importante patrimonio artístico.
En la sacristía se conserva una colección de tablas góticas y renacentistas que permite aproximarse al arte religioso existente antes y durante las grandes transformaciones del edificio.
Restauraciones
Durante los siglos XX y XXI se han realizado diferentes intervenciones destinadas a conservar tanto el edificio como sus bienes muebles.
Las actuaciones han incluido cubiertas, torre, capillas, pinturas y diferentes piezas artísticas.
La recuperación de la torre
La torre gótica ha sido objeto de importantes trabajos de restauración que han permitido recuperar y poner en valor este excepcional testimonio del antiguo templo medieval.
La Plaza de España
La iglesia no debe contemplarse aisladamente.
Forma parte de uno de los conjuntos urbanos más interesantes de Alcañiz, junto a la Lonja gótica y el Ayuntamiento renacentista.
En un espacio muy reducido pueden compararse Edad Media, Renacimiento y Barroco.
Qué observar
Antes de entrar, aléjate unos metros y compara la torre con el cuerpo de la iglesia.
Las diferencias de proporciones, materiales y lenguaje arquitectónico permiten identificar inmediatamente que pertenecen a momentos históricos distintos.
Después recorre el interior y recuerda que bajo el gran edificio barroco permanece la historia de una iglesia medieval prácticamente desaparecida.
Santa María la Mayor es, por ello, un magnífico ejemplo de cómo una ciudad puede reconstruir uno de sus grandes monumentos sin borrar completamente la memoria del edificio que ocupó anteriormente el mismo lugar.