Mirador de Peñalacruz
📍 Bezas · Sierra de Albarracín
Mirador natural del entorno de Bezas y Dornaque que ofrece amplias panorámicas sobre los pinares y el característico paisaje rojizo del Rodeno.
Sobre este lugar
El Mirador de Peñalacruz es uno de los puntos desde los que mejor puede apreciarse la escala del paisaje que rodea Bezas y el sector meridional de los Pinares de Rodeno.
Desde su entorno se abren amplias vistas sobre un territorio dominado por bosques, barrancos y formaciones de arenisca rojiza.
El paisaje del Rodeno desde las alturas
A nivel del suelo, las grandes rocas y los pinares pueden limitar la perspectiva. Al ganar altura, el paisaje cambia completamente.
Desde Peñalacruz se comprende mucho mejor la extensión del bosque y la forma en la que las diferentes elevaciones y depresiones estructuran este sector de la Sierra de Albarracín.
Bezas y Dornaque
El mirador se encuentra relacionado con el entorno natural de Bezas y Dornaque, una de las mejores zonas para aproximarse al paisaje protegido.
En Dornaque se encuentra además un centro de interpretación dedicado a los valores naturales y culturales del Rodeno, por lo que ambos lugares pueden formar una combinación especialmente interesante.
Un paisaje modelado durante millones de años
Las formas que vemos desde el mirador son el resultado de procesos geológicos y erosivos desarrollados durante enormes periodos de tiempo.
La característica arenisca roja aparece entre la vegetación formando paredes, bloques y afloramientos que aportan al paisaje su aspecto inconfundible.
Un buen lugar para comprender antes de recorrer
Los miradores tienen una función especialmente útil en espacios naturales extensos: permiten comprender el territorio antes o después de caminar por él.
Desde aquí es más sencillo relacionar los bosques, las zonas rocosas y las diferentes elevaciones que después encontramos durante las rutas.
Qué observar
Busca los contrastes de color entre los pinares y las formaciones de rodeno y observa cómo cambian con la orientación de la luz.
En días despejados merece la pena dedicar tiempo a identificar las diferentes elevaciones y profundidades del paisaje.
Y si puedes elegir el momento de la visita, las primeras y últimas horas del día suelen proporcionar una luz especialmente interesante para la fotografía de paisaje.