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MONUMENTO

Molino de Viento de Ojos Negros

📍 Ojos Negros · Jiloca

Singular molino de viento de los siglos XVI-XVII situado entre Ojos Negros y Sierra Menera, uno de los escasos ejemplos de tipología mediterránea conservados en Aragón.

Sobre este lugar

Sobre el cerro de San Gregorio, entre el casco urbano de Ojos Negros y los barrios mineros de Sierra Menera, aparece una silueta completamente inesperada en el paisaje turolense: un auténtico molino de viento tradicional.

Su torre blanca, cubierta cónica y grandes aspas recuerdan inevitablemente a los famosos molinos de La Mancha, pero estamos en plena provincia de Teruel, en un territorio mucho más conocido por sus minas de hierro que por este tipo de construcciones.

Un molino excepcional en Aragón

Los molinos de viento son mucho menos frecuentes en Aragón que los molinos hidráulicos, ya que numerosos ríos y acequias permitieron aprovechar directamente la fuerza del agua.

Por eso el molino de Ojos Negros constituye un elemento especialmente singular del patrimonio etnográfico de la provincia.

La información turística de la Comarca del Jiloca lo señala como uno de los pocos ejemplos conservados en Aragón.

Siglos XVI-XVII

El molino corresponde a una tipología tradicional característica de los siglos XVI y XVII.

Se clasifica como molino de viento de tipología mediterránea, categoría C según la clasificación desarrollada por el etnógrafo alemán Fritz Krüger.

Una torre cilíndrica

El edificio presenta una característica torre de planta circular.

En su interior se distribuían los diferentes espacios necesarios para el funcionamiento del molino.

La planta inferior servía fundamentalmente como almacén, mientras que en la superior se encontraba la maquinaria destinada a transformar la fuerza del viento en movimiento para realizar la molienda.

Una cubierta que podía girar

Uno de los elementos más interesantes de este tipo de molinos es su cubierta cónica móvil.

No bastaba con disponer de aspas: era necesario orientarlas correctamente hacia el viento.

Para conseguirlo, la cubierta podía girarse alrededor de la torre mediante un gran elemento de madera conocido como palo de gobierno.

De esta manera el molinero podía modificar la orientación de las aspas dependiendo de la dirección del viento.

La fuerza del viento convertida en trabajo

Las grandes aspas captaban la energía del viento y transmitían su movimiento al mecanismo situado dentro del molino.

Mediante diferentes engranajes, aquella rotación terminaba accionando las piedras utilizadas para moler el cereal y obtener harina.

Estamos ante una sencilla pero extraordinariamente ingeniosa forma de aprovechar una fuente de energía completamente renovable siglos antes de la aparición de las máquinas industriales.

Un pequeño rincón manchego en Teruel

La imagen del molino sobre la elevación resulta inevitablemente familiar.

Su torre blanca y sus aspas pueden recordar a los famosos molinos asociados a Don Quijote de la Mancha, aunque el molino de Ojos Negros pertenece naturalmente a su propia historia y tradición local.

Precisamente ese contraste lo convierte en uno de los lugares más fotogénicos y sorprendentes del Jiloca.

Entre Ojos Negros y Sierra Menera

Su emplazamiento permite además combinar la visita con uno de los conjuntos patrimoniales más interesantes de la comarca.

A pocos kilómetros se encuentran las Minas de Ojos Negros y Sierra Menera, donde el paisaje fue profundamente transformado por la explotación industrial del hierro.

En la propia localidad se conserva también el Castillo de Ojos Negros, relacionado con la antigua frontera medieval entre Aragón y Castilla.

En muy poca distancia podemos pasar así de una fortaleza medieval a un molino tradicional y después a un enorme paisaje industrial del siglo XX.

Las Salinas de Ojos Negros

Otro elemento muy interesante del entorno son las antiguas Salinas de Ojos Negros, documentadas desde época medieval y explotadas durante siglos.

Molino, salinas y minas muestran tres formas completamente diferentes de aprovechar los recursos naturales disponibles: viento, sal y hierro.

Senderismo por Ojos Negros

El molino forma parte de los lugares de interés del sendero PR-TE 52 Ojos Negros–Sierra Menera.

Este recorrido circular permite enlazar la población con Sierra Menera, las antiguas minas, el entorno de la ermita del Santo Cristo de Herrera, las salinas y el propio molino.

Más adelante tendrá sentido incorporar esta excursión a la sección de Rutas de Visita Teruel.

Del hierro de Teruel al Mediterráneo

Muy cerca comienza además otra historia extraordinaria: la del antiguo ferrocarril minero de Sierra Menera.

Desde 1907, los trenes transportaban el mineral extraído en Ojos Negros durante más de 200 kilómetros hasta el entorno de Sagunto.

Tras el cierre de aquella línea en 1972, buena parte de su trazado terminó transformándose en la actual Vía Verde de Ojos Negros.

Esta gran ruta tendrá posteriormente su propia ficha en Visita Teruel, conectando de nuevo Sierra Menera con el Mediterráneo, esta vez mediante senderismo y cicloturismo.

Qué observar

Fíjate primero en la forma cilíndrica de la torre y en la cubierta cónica.

Después observa la orientación de las aspas e imagina el sistema necesario para colocar todo el conjunto frente al viento.

Finalmente aléjate unos metros.

La imagen completa del molino aislado sobre la elevación es probablemente una de las fotografías más inesperadas que puedes llevarte de esta zona de Teruel.