← Volver a lugares
MUSEO

Parque Temático de la Minería y el Ferrocarril de Utrillas

📍 Utrillas · Cuencas Mineras

Gran conjunto de patrimonio industrial donde antiguas instalaciones mineras, museos y un ferrocarril histórico permiten descubrir el pasado carbonero de Utrillas.

Sobre este lugar

El Parque Temático de la Minería y el Ferrocarril de Utrillas recupera uno de los capítulos fundamentales de la historia contemporánea de Teruel: la explotación industrial del carbón y el enorme sistema ferroviario construido para transportarlo.

Antiguos pozos, talleres, escuelas, maquinaria y trenes forman hoy un conjunto musealizado distribuido por diferentes espacios de Utrillas.

Minas y Ferrocarril de Utrillas

En 1900 se constituyó la compañía Minas y Ferrocarril de Utrillas, M.F.U.

Su objetivo era explotar los importantes yacimientos de lignito de la zona y resolver uno de los mayores problemas de cualquier explotación minera: transportar grandes cantidades de carbón hasta los centros de consumo.

El ferrocarril Utrillas-Zaragoza

La solución fue construir un ferrocarril propio.

En 1904 entró en servicio la línea de vía métrica que comunicaba Utrillas con Zaragoza.

El recorrido alcanzaba aproximadamente 125 kilómetros y permitía transportar el carbón hasta la capital aragonesa.

Un tren dentro de las minas

Pero el carbón todavía tenía que desplazarse desde las explotaciones hasta el ferrocarril principal.

Para ello existía una segunda red minera de vía estrecha, con un ancho de aproximadamente 600 milímetros, que conectaba diferentes instalaciones alrededor de Utrillas.

Parte de aquella red ha sido recuperada actualmente como tren turístico.

La locomotora Hulla

Una de las grandes protagonistas del parque es la histórica locomotora de vapor Hulla nº 1, construida en 1903.

La recuperación ferroviaria ha permitido que locomotoras y material histórico vuelvan a circular sobre parte del trazado original utilizado por los trenes carboneros.

No se trata por tanto únicamente de contemplar un tren antiguo: es posible comprenderlo dentro del paisaje industrial para el que fue construido.

Pozo Santa Bárbara

Uno de los principales espacios del parque es el Pozo Santa Bárbara, perteneciente a la antigua mina La Huérfana.

La perforación del pozo comenzó en 1914 y alcanzó unos 160 metros de profundidad.

Disponía de niveles de embarque aproximadamente a 60, 105 y 150 metros.

Una instalación avanzada para su época

El Pozo Santa Bárbara incorporó los avances técnicos necesarios para mover trabajadores, materiales y carbón entre la superficie y las galerías.

Las jaulas ascendían y descendían mediante un sistema de extracción accionado desde la sala de máquinas.

Por ellas circulaban mineros, maquinaria, materiales e incluso los animales empleados en determinados trabajos subterráneos.

La sala de máquinas

La antigua sala de máquinas conserva el recuerdo del sistema que hacía funcionar las jaulas del pozo.

La energía transmitida a los grandes tambores permitía enrollar y desenrollar los cables que controlaban el ascenso y descenso.

Actualmente este espacio está relacionado también con el mantenimiento del material ferroviario recuperado.

Lampistería y vestuarios

El conjunto conserva además espacios vinculados a la vida cotidiana de los trabajadores.

La lampistería era fundamental: allí se guardaban, cargaban y reparaban las lámparas utilizadas por los mineros.

Los vestuarios disponían de ingeniosos sistemas mediante cadenas y poleas para elevar la ropa y objetos personales.

Las tolvas

Una vez extraído, el carbón tenía que almacenarse y cargarse.

Las grandes tolvas permitían recibir el mineral transportado mediante vagonetas y descargarlo posteriormente hacia otros sistemas de transporte.

Son uno de los elementos más característicos del paisaje industrial del Pozo Santa Bárbara.

Un pueblo transformado por la minería

La empresa minera no construyó únicamente pozos.

La llegada de trabajadores y el crecimiento de la actividad hicieron necesarias viviendas, escuelas, hospital y otros servicios.

Utrillas experimentó una profunda transformación urbana, económica y demográfica.

Museo de la Ciencia y la Arqueología Minera

Otro de los grandes espacios del parque se encuentra en el antiguo hospital y convento de la compañía minera, construido hacia 1920.

Actualmente alberga el Museo de la Ciencia y la Arqueología Minera.

Sus aproximadamente mil metros cuadrados distribuidos en tres plantas conservan maquinaria, vehículos, maquetas y numerosos objetos relacionados con la historia industrial de Utrillas.

El final del ferrocarril

La competencia del transporte por carretera y los cambios en el sistema energético fueron reduciendo progresivamente la importancia del ferrocarril.

La línea terminó cerrando en 1966.

La minería continuaría transformándose durante las décadas siguientes, pasando progresivamente de explotaciones subterráneas a grandes explotaciones a cielo abierto.

Recuperar la memoria

Décadas después, Utrillas inició un importante proyecto para recuperar este patrimonio.

Edificios, instalaciones y parte de las antiguas vías fueron rehabilitados para permitir que nuevas generaciones puedan conocer cómo funcionaba aquella enorme actividad industrial.

Una experiencia para dedicar tiempo

El parque no debe entenderse como un pequeño museo que pueda recorrerse rápidamente.

Los diferentes espacios y el recorrido ferroviario hacen recomendable reservar varias horas.

Las condiciones de apertura y circulación de los trenes pueden variar, por lo que conviene consultar previamente la programación oficial.

Qué observar

Intenta relacionar todos los elementos entre sí.

El pozo servía para extraer carbón; las vagonetas lo transportaban; las tolvas permitían almacenarlo; el ferrocarril lo llevaba hacia Zaragoza; mientras tanto escuelas, viviendas y hospitales sostenían la vida de la comunidad minera.

Cuando se observa el conjunto completo se entiende que la minería no era simplemente una actividad económica: durante décadas fue todo un sistema que organizaba la vida de Utrillas.