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YACIMIENTO

Villa Romana de La Loma del Regadío

📍 Urrea de Gaén · Bajo Martín

Gran villa romana bajoimperial de Urrea de Gaén, con 25 estancias, mosaicos y un excepcional complejo agrícola dedicado a producir aceite y vino.

Sobre este lugar

La Villa Romana de La Loma del Regadío, en Urrea de Gaén, es una de las villas rurales de época romana más destacadas del valle medio del Ebro.

El yacimiento permite comprender algo que las grandes ciudades romanas no muestran con tanta claridad: cómo funcionaba una importante explotación agrícola hace unos 1.700 años.

Residencia señorial y centro productivo convivían en un mismo complejo dedicado especialmente al cultivo y transformación de la vid y el olivo.

Una villa romana

En el mundo romano, una villa no era simplemente una casa de campo.

Las grandes villas podían funcionar simultáneamente como residencia de sus propietarios y como centro desde el que se administraba una extensa explotación agrícola.

La Loma del Regadío constituye un magnífico ejemplo de esta doble función.

El Bajo Imperio

La etapa mejor conocida del yacimiento corresponde fundamentalmente al periodo comprendido entre finales del siglo III y comienzos del siglo V d. C..

Nos encontramos, por tanto, ante los últimos siglos del Imperio romano de Occidente.

Un paisaje agrícola

La villa ocupa una pequeña elevación rodeada por terrenos fértiles.

Su ubicación permitía controlar las tierras cultivadas y disponer de espacio suficiente para viviendas, almacenes e instalaciones productivas.

El paisaje agrícola actual ayuda a imaginar la importancia que estas tierras pudieron tener también durante la Antigüedad.

25 estancias

Los trabajos arqueológicos han permitido documentar un complejo compuesto por aproximadamente 25 estancias.

Las habitaciones no tenían todas la misma función.

Algunas pertenecían a la zona residencial, mientras otras estaban directamente relacionadas con las actividades agrícolas y productivas.

La parte residencial

Los propietarios disponían de espacios destinados a la vivienda y representación social.

Estas dependencias estuvieron decoradas mediante pinturas murales y mosaicos, elementos que reflejan el nivel económico de quienes controlaban la explotación.

Belerofonte y la Quimera

Entre los elementos decorativos más destacados apareció un mosaico relacionado con el mito de Belerofonte y la Quimera.

La escena representa uno de los grandes relatos de la mitología clásica: el héroe Belerofonte enfrentándose a la monstruosa Quimera.

La utilización de este tipo de temas demuestra la difusión de la cultura clásica incluso en las residencias rurales.

Una auténtica explotación agrícola

Junto a las habitaciones residenciales se encontraba la parte destinada al trabajo.

Aquí se procesaban productos agrícolas procedentes de las tierras controladas desde la villa.

La especialización alcanzó una escala considerable.

Aceite y vino

Dos cultivos tuvieron especial importancia: el olivo y la vid.

Las aceitunas y las uvas no se limitaban a consumirse directamente.

Era necesario transformarlas para obtener dos productos fundamentales de la economía romana: aceite y vino.

Cinco grandes prensas

La zona productiva conserva evidencias de nada menos que cinco grandes prensas de viga.

Su número permite hacerse una idea de la capacidad de producción que alcanzó la explotación.

No se trataba únicamente de producir para quienes vivían en la villa: una parte importante debía destinarse a su distribución y comercialización.

Del campo al mercado

La Loma del Regadío ayuda a comprender que la economía romana estaba formada por redes que conectaban campos, explotaciones rurales y ciudades.

Productos como el aceite y el vino podían viajar desde establecimientos como este hacia mercados situados a considerable distancia.

La arqueología del trabajo

Uno de los grandes valores del yacimiento es precisamente que permite mirar más allá de emperadores, ejércitos y monumentos.

Aquí podemos acercarnos a actividades cotidianas: cultivar, almacenar, prensar, transportar y administrar una explotación agrícola.

Investigación arqueológica

Las primeras referencias modernas al yacimiento se remontan a 1953.

En superficie podían identificarse mosaicos, restos de muros, pinturas y abundantes materiales cerámicos.

Desde 1997 se desarrollaron campañas sistemáticas de investigación, excavación y conservación.

Musealización

Después de años de trabajos arqueológicos, el Gobierno de Aragón acondicionó el conjunto para facilitar su conservación e interpretación.

Parte de las estructuras se ha presentado de manera que el visitante pueda comprender las dimensiones originales de los diferentes espacios.

Bien de Interés Cultural

La Loma del Regadío está protegida como Bien de Interés Cultural.

Además forma parte de iniciativas destinadas a divulgar las grandes villas romanas conservadas en Hispania.

Una pieza diferente dentro de Visita Teruel

La provincia conserva numerosos poblados ibéricos, castillos y restos medievales.

La Loma del Regadío aporta algo diferente: permite conocer directamente la economía rural del mundo romano.

Junto al Cabezo de Alcalá de Azaila ayuda además a seguir la enorme transformación experimentada por este territorio entre la cultura ibérica y el Bajo Imperio.

Qué observar

Intenta distinguir primero la zona residencial de los espacios productivos.

Localiza después las instalaciones vinculadas a las grandes prensas y piensa en el espacio necesario para almacenar y mover toda aquella producción.

Finalmente observa el paisaje agrícola que rodea el yacimiento.

La gran virtud de La Loma del Regadío es que permite comprender que, hace unos 1.700 años, aquel paisaje ya formaba parte de un complejo sistema de agricultura, producción y comercio.