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YACIMIENTO

Yacimiento Ibérico de El Palao

📍 Alcañiz · Bajo Aragón

Gran asentamiento ibero-romano de Alcañiz, ocupado durante siglos y protegido como BIC, considerado uno de los principales yacimientos arqueológicos del Bajo Aragón.

Sobre este lugar

El Yacimiento Ibérico de El Palao es uno de los grandes enclaves arqueológicos del Bajo Aragón.

Situado sobre un cerro amesetado a unos cinco kilómetros de Alcañiz, su posición permite dominar visualmente una extensa superficie del territorio.

El yacimiento está declarado Bien de Interés Cultural como Conjunto de Interés Cultural, en la categoría de Zona Arqueológica.

Mucho más que un poblado ibérico

Aunque habitualmente se conoce como yacimiento ibérico, la historia de El Palao es mucho más larga.

Las investigaciones han documentado ocupaciones tempranas en la zona elevada del cerro ya durante los siglos VII-VI a. C..

El asentamiento continuó evolucionando durante siglos hasta alcanzar una gran importancia en época ibérica e ibero-romana.

Un lugar estratégico

La elección del emplazamiento no fue casual.

Desde la cima se controla una amplia extensión de terreno y diferentes vías naturales de comunicación.

La topografía proporcionaba además importantes posibilidades defensivas.

Las primeras defensas

En el sector occidental se ha localizado una de las ocupaciones más antiguas.

Este espacio estuvo protegido mediante una importante muralla y una torre circular relacionada con el acceso al asentamiento.

Un poblado que creció

El núcleo inicial fue ampliándose progresivamente.

Con el paso del tiempo la ocupación terminó extendiéndose por buena parte de la superficie y las laderas del cerro.

Más de cinco hectáreas

La extensión del conjunto arqueológico demuestra que no estamos ante un pequeño asentamiento rural.

El Palao llegó a convertirse en una de las principales aglomeraciones del territorio bajoaragonés.

El mundo ibérico

Durante los siglos anteriores a la conquista romana, el Bajo Aragón estuvo ocupado por comunidades ibéricas con una sociedad compleja.

Vivían en poblados organizados, practicaban agricultura y ganadería, desarrollaban actividades artesanales y mantenían relaciones comerciales con territorios muy alejados.

La llegada de Roma

La expansión romana no provocó una desaparición instantánea de las comunidades indígenas.

Durante generaciones convivieron tradiciones ibéricas con nuevas formas económicas, políticas y culturales vinculadas al mundo romano.

El Palao resulta especialmente valioso para estudiar ese proceso de transformación.

El gran desarrollo ibero-romano

Entre aproximadamente el siglo II a. C. y las primeras décadas del periodo imperial romano, el asentamiento alcanzó una notable extensión.

Las estructuras arqueológicas permiten estudiar viviendas, sistemas defensivos, espacios de almacenamiento y otros elementos de la organización urbana.

Almacenar vino y aceite

Las excavaciones han localizado espacios destinados a grandes recipientes que pudieron utilizarse para conservar productos como vino o aceite.

Estos hallazgos proporcionan información sobre la economía y la producción de sus habitantes.

Osicerda o Usekerte

Una de las cuestiones más fascinantes de El Palao es su posible identificación con la antigua ciudad conocida en las fuentes y monedas como Osicerda o Usekerte.

Esta identificación ha sido propuesta por los investigadores debido a la importancia y características del asentamiento, aunque debe entenderse como una hipótesis arqueológica y no como una identificación definitivamente demostrada.

La arqueología como investigación

El Palao recuerda que un yacimiento no es únicamente un conjunto de ruinas.

Cada muro, cerámica, moneda, enterramiento o resto de alimento puede proporcionar información sobre las personas que habitaron el lugar.

Las primeras excavaciones

El yacimiento comenzó a ser investigado arqueológicamente durante las primeras décadas del siglo XX.

En 1927 se realizaron excavaciones dirigidas por Vicente Bardaviú y Raymond Thouvenot.

Investigaciones modernas

Posteriormente se desarrollaron nuevas campañas, especialmente desde finales del siglo XX y comienzos del XXI.

Los trabajos han permitido revisar interpretaciones anteriores y conocer con mucha mayor precisión la extensión y evolución del asentamiento.

Bien de Interés Cultural

En 2019 El Palao fue declarado Bien de Interés Cultural como Zona Arqueológica.

La protección reconoce la importancia científica e histórica de uno de los principales yacimientos del territorio.

Ruta de los Íberos

El Palao forma parte de la Ruta Iberos en el Bajo Aragón, una red que conecta yacimientos, centros de interpretación y museos relacionados con la cultura ibérica.

Más adelante esta red tendrá también especial interés para la sección de Rutas de Visita Teruel.

Un paisaje arqueológico

Para comprender El Palao es importante levantar la vista de las ruinas.

El control visual del territorio ayuda a entender por qué distintas generaciones eligieron repetidamente este mismo cerro para vivir.

Qué observar

Busca primero las diferencias de nivel y la posición de las estructuras sobre el cerro.

Después intenta identificar muros, accesos y espacios que permitan imaginar la organización del antiguo asentamiento.

Finalmente observa el paisaje circundante.

El verdadero interés de El Palao está en comprender que bajo unas ruinas aparentemente silenciosas se conserva la evolución de una comunidad durante muchos siglos, desde las primeras ocupaciones de la Edad del Hierro hasta la plena integración del territorio en el mundo romano.