Sobre este lugar
El yacimiento arqueológico de La Caridad, en Caminreal, conserva los restos de una extensa ciudad fundada probablemente a finales del siglo II a. C. y destruida pocas décadas después, durante el primer tercio del siglo I a. C.
Su breve existencia dejó congelado arqueológicamente un momento extraordinariamente interesante: el proceso de transformación del territorio celtibérico bajo la creciente influencia de Roma.
Una ciudad de nueva planta
La Caridad no era un pequeño poblado improvisado. El asentamiento alcanzó grandes dimensiones y fue organizado mediante un trazado urbano cuidadosamente planificado.
Calles perpendiculares delimitaban manzanas y disponían de aceras, calzadas y sistemas de evacuación de aguas.
Este urbanismo responde claramente a modelos mediterráneos y romanos.
Romanización y población indígena
Uno de los aspectos más interesantes es que una ciudad construida siguiendo modelos urbanísticos romanos estuvo habitada mayoritariamente por población indígena, fundamentalmente celtíbera.
La Caridad permite así observar la romanización no como una sustitución instantánea de una cultura por otra, sino como un proceso complejo de contactos, cambios y mezclas.
La Casa de Likine
El edificio más famoso del yacimiento es la denominada Casa de Likine.
Se trata de una gran vivienda organizada alrededor de un patio central con ocho columnas y un total de 21 estancias.
Su organización responde a modelos arquitectónicos helenísticos y demuestra el considerable nivel alcanzado por algunas construcciones de la ciudad.
Un mosaico escrito en ibérico
En la zona central de la casa apareció un mosaico con una inscripción realizada en lengua y alfabeto ibéricos.
La presencia de escritura indígena dentro de una vivienda de clara inspiración mediterránea resume de manera extraordinaria la mezcla cultural que caracteriza al yacimiento.
Una excepcional catapulta romana
En 1985, durante las excavaciones de la Casa de Likine, apareció una pieza excepcional: el capitulum de una catapulta romana.
El objeto quedó sepultado cuando la ciudad fue destruida hacia los años 80-72 a. C. y constituye una referencia especialmente importante para estudiar la tecnología de la artillería romana republicana.
Una ciudad destruida
La vida de La Caridad terminó de forma relativamente repentina durante un periodo de conflictos que afectó profundamente a Hispania.
La destrucción y posterior abandono contribuyeron paradójicamente a conservar bajo tierra numerosos materiales que permiten reconstruir la vida cotidiana de sus habitantes.
Investigación arqueológica
Las excavaciones comenzaron en 1984 y han permitido conocer progresivamente la estructura urbana, las viviendas y numerosos objetos recuperados en el asentamiento.
Los trabajos arqueológicos también han incluido labores de consolidación y restauración destinadas a facilitar la conservación y comprensión de los restos.
Bien de Interés Cultural
La Caridad fue declarada en 2004 Bien de Interés Cultural, dentro de la categoría de Conjunto de Interés Cultural y con la figura de Zona Arqueológica.
Qué observar
No te limites a contemplar los muros conservados. Intenta seguir el trazado de las calles y reconstruir mentalmente las manzanas de la antigua ciudad.
Busca la Casa de Likine y piensa que bajo estos restos aparecieron mosaicos, objetos domésticos, monedas, armas y una de las piezas de artillería romana más extraordinarias halladas en Hispania.
La Caridad permite comprender un momento decisivo de nuestra historia: el encuentro entre el mundo celtibérico y Roma.