Aguallueve de Anento
Manantial y formación calcárea de Anento donde el agua cae en finas gotas entre musgos, pequeñas grutas y un sorprendente ambiente húmedo.
Descubrir lugar →Zaragoza · Localidad cercana a Teruel
Pequeño pueblo del Campo de Daroca conocido por el manantial de Aguallueve, su castillo y un cuidado conjunto de patrimonio y naturaleza.
Anento, en la provincia de Zaragoza, es una pequeña localidad del entorno de Daroca que combina patrimonio medieval, arquitectura tradicional y un sorprendente paisaje natural.
Su recurso más conocido es el Aguallueve, una formación calcárea creada por el agua de varios manantiales y rodeada por un pequeño ambiente húmedo que contrasta intensamente con el paisaje circundante.
El entorno de Anento presenta un llamativo contraste entre las tonalidades rojizas de las cárcavas, la roca caliza y las zonas verdes asociadas al agua.
Este paisaje constituye una parte esencial de la experiencia de visitar el municipio y permite realizar sencillos recorridos a pie desde el propio núcleo urbano.
Sobre la localidad se conservan los restos del castillo de Anento, situado en una posición dominante desde la que se obtienen amplias vistas sobre el valle.
Su emplazamiento ayuda a comprender la importancia estratégica histórica de este territorio próximo a Daroca.
Entre los principales elementos patrimoniales destaca también la iglesia de San Blas, que conserva un importante retablo gótico y pinturas murales.
Desde el pueblo puede alcanzarse a pie el paraje del Aguallueve. El recorrido atraviesa un entorno de vegetación y conduce hasta las paredes calcáreas por las que el agua cae lentamente formando musgos, pequeñas grutas y depósitos de toba.
Anento merece ser recorrido como un conjunto. El casco urbano, el castillo, la iglesia, las cárcavas y el Aguallueve forman una visita muy variada en un espacio relativamente reducido.
Importante: el baño en el Aguallueve está prohibido. El paraje debe disfrutarse desde los senderos habilitados y respetando este frágil ambiente natural.