The Silent Route - Ruta del Silencio
📍 Gargallo · Ejulve · Villarluengo · Cañada de Benatanduz · Cantavieja
Espectacular carretera panorámica de 63 km por la A-1702, entre Gargallo y Cantavieja, atravesando algunos de los paisajes más agrestes y solitarios del Maestrazgo turolense.
Mapa de la ruta
Ubicación aproximada según el municipio relacionado.
Sobre la ruta
The Silent Route, la Ruta del Silencio, es una de las grandes carreteras panorámicas de la provincia de Teruel. Durante 63 kilómetros, la A-1702 atraviesa un territorio de montañas, barrancos, masías solitarias, pequeños pueblos y espectaculares formaciones geológicas entre las comarcas de Andorra-Sierra de Arcos y el Maestrazgo.
La ruta se extiende entre la Venta de la Pintada, en el municipio de Gargallo, y el Puerto del Cuarto Pelado, en Cantavieja. Puede recorrerse en ambos sentidos y está especialmente concebida para disfrutarla sin prisas, deteniéndose en pueblos, miradores y espacios naturales.
Es una carretera muy apreciada por los viajeros en moto, aunque también puede disfrutarse perfectamente en coche y constituye igualmente un exigente recorrido para ciclistas.
Venta de la Pintada y Gargallo
El extremo norte de The Silent Route se sitúa en la Venta de la Pintada, en el municipio de Gargallo. Desde aquí la A-1702 comienza a internarse en un paisaje cada vez más abrupto en dirección a Ejulve.
Gargallo constituye una de las puertas de entrada al recorrido y permite descubrir un territorio de transición entre las tierras de Andorra-Sierra de Arcos y las primeras estribaciones del Maestrazgo.
Ejulve y las parameras
La carretera alcanza Ejulve, localidad asentada sobre una ladera y rodeada de un paisaje profundamente modelado por la montaña y los antiguos usos agroganaderos.
En su entorno aparecen las Parameras Ejulvinas, extensos paisajes abiertos que contrastan con los barrancos y relieves que encontraremos más adelante. La A-1702 comienza aquí uno de sus sectores más espectaculares.
Desde Ejulve también pueden realizarse excursiones senderistas como la Caleja del Huergo, comunicada mediante el PR-TE 91, convirtiendo la localidad en una excelente base para explorar el territorio con mayor profundidad.
Majalinos y las masías de Ejulve
La carretera continúa entre montañas hacia el entorno de la sierra de Majalinos. El paisaje se vuelve progresivamente más solitario y aparecen numerosas masías, testimonio de una forma tradicional de poblamiento disperso que durante siglos permitió aprovechar pastos, bosques y tierras de cultivo alejadas de los núcleos urbanos.
Este conjunto de masías, bancales, muros, caminos y antiguas explotaciones constituye una parte fundamental del paisaje cultural de The Silent Route.
Los Órganos de Montoro
Uno de los grandes momentos del recorrido llega al aproximarse a los Órganos de Montoro. Sus enormes estratos calizos, prácticamente verticales, forman una sucesión de crestas que recuerdan los tubos de un gigantesco órgano de piedra.
La carretera atraviesa este espectacular paisaje siguiendo el valle del Guadalope, proporcionando algunas de las imágenes más características de toda la Ruta del Silencio.
Los Órganos de Montoro están protegidos como Monumento Natural y constituyen uno de los grandes hitos geológicos y paisajísticos del Maestrazgo.
Montoro de Mezquita y el Estrecho de Valloré
Un desvío permite alcanzar Montoro de Mezquita, pequeño núcleo situado junto al río Guadalope. Desde allí puede realizarse la excursión a las pasarelas y el Estrecho de Valloré, donde el río atraviesa un impresionante desfiladero entre grandes paredes calizas.
Es una de las mejores excursiones complementarias para quienes quieran convertir The Silent Route en una jornada completa o incluso dedicar varios días a conocer la zona.
Pitarque y el nacimiento del río
Otro desvío de la A-1702 conduce hasta Pitarque, uno de los pueblos más verdes del Maestrazgo. Desde la localidad parte el sendero hacia el Nacimiento del Río Pitarque, protegido como Monumento Natural.
El agua emerge entre las paredes y surgencias de la montaña creando uno de los espacios naturales más conocidos de la comarca. La excursión requiere abandonar temporalmente la carretera, pero constituye otra de las grandes posibilidades asociadas a The Silent Route.
Villarluengo
La A-1702 alcanza después Villarluengo, espectacularmente situado sobre un promontorio entre profundos barrancos. Su caserío parece asomarse directamente al vacío y ofrece amplias panorámicas del entorno.
Muy cerca se encuentra el histórico Hostal de la Trucha y el corredor del Guadalope, en un sector donde naturaleza, patrimonio industrial y paisaje de montaña aparecen estrechamente relacionados.
El río Cañada
Desde Villarluengo la carretera continúa adentrándose en el corazón del Maestrazgo. El paisaje vuelve a transformarse alrededor del río Cañada, alternando profundos barrancos, bosques, laderas rocosas y pequeños espacios cultivados.
Las curvas se suceden mientras la carretera gana progresivamente altura y se aproxima a Cañada de Benatanduz.
Cañada de Benatanduz
Cañada de Benatanduz constituye otra de las paradas imprescindibles. El pequeño núcleo conserva una arquitectura tradicional perfectamente integrada en el paisaje y una singular disposición adaptada al relieve.
Su entorno permite comprender bien el carácter histórico del poblamiento del Maestrazgo: pueblos pequeños y aislados, comunicados durante siglos por caminos que debían salvar profundos barrancos y elevados puertos.
El Cuarto Pelado
La parte final de la ruta asciende hacia las altas parameras del Maestrazgo hasta alcanzar el Puerto del Cuarto Pelado. A estas altitudes el paisaje vuelve a abrirse y las panorámicas se hacen enormes.
El puerto marca el extremo meridional oficial de The Silent Route. Desde aquí, la carretera permite continuar hacia Cantavieja, situada a pocos kilómetros y considerada una de las grandes localidades monumentales del Maestrazgo.
Cantavieja, un final perfecto
Aunque el trazado oficial de los 63 kilómetros termina en el entorno del Cuarto Pelado, merece especialmente la pena prolongar el recorrido hasta Cantavieja.
Su conjunto histórico, organizado alrededor de una monumental plaza porticada y asentado sobre un espectacular espolón rocoso, constituye un magnífico final para una jornada por la Ruta del Silencio.
Una carretera para conducir despacio
The Silent Route no está concebida como una carretera para recorrer rápidamente. Su filosofía es precisamente la contraria: practicar slow driving, detenerse, contemplar el paisaje y descubrir los pueblos y espacios naturales que aparecen a lo largo del recorrido.
Aunque los 63 kilómetros pueden recorrerse en relativamente poco tiempo sin detenerse, lo recomendable es reservar al menos media jornada. Si se visitan pueblos o se realizan excursiones como Valloré o el Nacimiento del Pitarque, puede ocupar perfectamente una jornada completa o formar parte de una estancia de varios días.
En moto, coche o bicicleta
La sucesión de curvas, el paisaje y el escaso tráfico han convertido The Silent Route en una ruta especialmente conocida entre los motoristas. No obstante, su interés no depende del vehículo: puede recorrerse cómodamente en coche y constituye también una atractiva ruta ciclista para personas preparadas para afrontar el desnivel y la distancia.
En todos los casos conviene conducir con prudencia. La A-1702 es una carretera de montaña utilizada también por residentes, trabajadores, ciclistas y fauna silvestre.
Qué observar
Más que un único monumento, el gran atractivo de The Silent Route es la sucesión continua de paisajes: las parameras de Ejulve, Majalinos, las masías dispersas, los Órganos de Montoro, los estrechos del Guadalope, Villarluengo, el río Cañada, Cañada de Benatanduz y las altas tierras del Cuarto Pelado.
Consejo: antes de iniciar el recorrido conviene comprobar el estado de la A-1702 y las condiciones meteorológicas. Las obras, la nieve, el hielo u otras incidencias pueden afectar temporalmente a determinados sectores. No tengas prisa: en esta carretera, el viaje es precisamente el destino.