Nos vamos hasta la comarca del Jiloca para visitar uno de los castillos más curiosos de la provincia. Para llegar hasta allí no hay otra opción más que el coche, pero no te preocupes que no te perderás.

El castillo se construyó sobre una amplia plataforma donde los lados norte, sur y este forman un acantilado inaccesible. La única entrada al castillo es un estrecha puerta al borde del precipicio. La fortaleza está conformada por tres recintos asentados sobre areniscas rojas (lo que le da su singular color), que fueron modificados para mejorar la defensa. Peracense 2

El lugar donde se asienta el castillo estuvo ya ocupado a finales de la Edad de Bronce, aunque posteriormente se desocupó y no fue hasta la época de dominación musulmana, en el siglo X y XI cuando el lugar se volvió a habitar.

Posteriormente Peracense fue conquistado hacia 1150 con la expansión del Reino de Aragón hacia el Mediterráneo, llegando a adquirir en la Baja Edad Media una importante posición ya que estaba limítrofe a los reinos de Castilla y los señoríos de Albarracín, Molina de Aragón y Comunidad de Daroca. El castillo fue ampliado y reformado a lo largo del siglo XIV, cuando pasó a ser propiedad de la Comunidad de Aldeas de Daroca, convirtiéndose en uno de los puntos fuertes de la frontera con el Reino de Castilla.

Posteriormente al unificarse los renos de Aragón y Castilla, el castillo perdió su función y fue abandonado hasta que en el Siglo XIX con las guerras Carlistas la fortaleza fue utilizada como un destacamento militar liberal.