GR 24 Sendero del Jalón y el Jiloca
📍 Bello · Torralba de los Sisones · Blancas · Pozuel del Campo · Ojos Negros · Villar del Salz · Ródenas · Peracense · Pozondón · Monterde de Albarracín
Gran sendero que atraviesa Gallocanta, el Jiloca y Sierra Menera pasando por Bello, Ojos Negros, Ródenas y Peracense hasta enlazar con el GR 10 en la Sierra de Albarracín.
Sobre la ruta
El GR 24 Sendero del Jalón y el Jiloca es una gran travesía senderista que une algunos de los paisajes naturales, históricos e industriales más interesantes del oeste de Aragón.
Su recorrido completo alcanza aproximadamente 167,6 kilómetros distribuidos en nueve etapas y atraviesa las provincias de Zaragoza y Teruel.
En territorio turolense conecta la Laguna de Gallocanta, las parameras del Jiloca, las minas de Sierra Menera, el castillo de Peracense y finalmente la Sierra de Albarracín, donde enlaza con otro de los grandes senderos de la provincia: el GR 10.
Un sendero entre Zaragoza y Teruel
El GR 24 procede de las tierras de los ríos Mesa y Piedra y penetra en la provincia de Teruel por el entorno de Gallocanta.
A partir de aquí comienza un largo recorrido hacia el sur atravesando algunos de los paisajes más abiertos y solitarios de la provincia.
Laguna de Gallocanta
Bello constituye uno de los grandes puntos de referencia del tramo turolense.
El sendero alcanza aquí el entorno de la Laguna de Gallocanta, uno de los humedales interiores más importantes de Aragón y lugar fundamental para numerosas aves migratorias.
Durante las épocas de paso de la grulla común, el paisaje puede ofrecer uno de los mayores espectáculos naturales de la provincia.
De Bello a Torralba de los Sisones
Desde Bello, el GR 24 continúa hacia Torralba de los Sisones.
El paisaje lagunar va dando paso progresivamente a grandes extensiones agrícolas y parameras características de las tierras altas del Jiloca.
Blancas
La siguiente etapa atraviesa Blancas, en un territorio de horizontes amplios y escasa densidad de población.
Estas grandes llanuras constituyen uno de los paisajes más característicos del recorrido.
Pozuel del Campo
El GR continúa por Pozuel del Campo antes de dirigirse hacia Sierra Menera.
A medida que avanzamos hacia Ojos Negros, el patrimonio industrial comienza a adquirir un protagonismo creciente.
Ojos Negros
Ojos Negros constituye uno de los grandes hitos del GR 24.
El sendero atraviesa el territorio de Sierra Menera, profundamente transformado por la explotación de mineral de hierro durante los siglos XIX y XX.
Minas de Sierra Menera
Las Minas de Ojos Negros y Sierra Menera forman uno de los paisajes industriales más impresionantes de Teruel.
Grandes cortas, escombreras, instalaciones y restos del antiguo complejo minero permiten comprender la magnitud que alcanzó la extracción de hierro.
El ferrocarril minero
Desde estas minas partía el ferrocarril construido para transportar el mineral hasta Sagunto.
Parte de aquella infraestructura forma actualmente la Vía Verde de Ojos Negros, por lo que ambos grandes itinerarios llegan a relacionarse en este sector.
Villar del Salz
Desde Sierra Menera, el GR continúa hacia Villar del Salz.
El paisaje comienza a incorporar afloramientos de arenisca rojiza y formaciones boscosas que anuncian la proximidad del rodeno.
Ródenas
La llegada a Ródenas introduce al senderista en uno de los paisajes geológicos más característicos de este sector de Teruel.
La piedra rojiza está presente tanto en el entorno natural como en la arquitectura tradicional de la localidad.
Ojos Negros - Peracense
La etapa oficial entre Ojos Negros y Peracense tiene aproximadamente 22,2 kilómetros y unas 6 horas y 35 minutos de marcha.
Acumula alrededor de 585 metros de ascenso y 480 metros de descenso y pasa por Villar del Salz y Ródenas antes de alcanzar Peracense.
Castillo de Peracense
La llegada al entorno del Castillo de Peracense constituye uno de los momentos más espectaculares del GR 24.
La fortaleza se integra entre grandes formaciones de arenisca rojiza hasta el punto de que murallas y roca parecen formar una única estructura.
Es uno de los grandes hitos monumentales de todo el sendero.
Peracense
Después de aproximarse al castillo, el recorrido desciende hasta la localidad de Peracense.
Desde aquí comienza la última etapa del GR 24 antes de conectar con el GR 10.
Pozondón
El sendero continúa hacia Pozondón, entrando progresivamente en el ámbito paisajístico de la Sierra de Albarracín.
Los amplios páramos y las formaciones de rodeno acompañan esta última parte de la travesía.
Monterde de Albarracín
El GR 24 alcanza finalmente Monterde de Albarracín.
Aquí se produce algo especialmente interesante para quien quiera plantear grandes travesías por la provincia: el enlace con el GR 10.
Una red de grandes senderos
La conexión entre ambos GR permite continuar caminando por la Sierra de Albarracín y enlazar el corredor del Jiloca con otros grandes paisajes del Sistema Ibérico turolense.
Esta interconexión convierte los senderos GR en una auténtica red para recorrer la provincia durante varios días.
Nueve etapas
El trazado completo oficial del GR 24 se estructura en nueve etapas.
Las primeras recorren las tierras zaragozanas de los ríos Mesa y Piedra, mientras que las últimas atraviesan Gallocanta, el Jiloca, Sierra Menera y la Sierra de Albarracín.
No es una ruta de un día
El GR 24 debe entenderse como una travesía de varios días.
También es perfectamente posible realizar únicamente una etapa o utilizar algunos de sus sectores como excursiones independientes.
Planificación
Quien pretenda recorrer varias etapas consecutivas debe estudiar previamente alojamientos, puntos de agua, transporte y posibles servicios disponibles en cada localidad.
Las distancias entre pueblos y la escasa densidad de población hacen especialmente importante esta planificación.
Señalización
Como sendero de gran recorrido, el GR 24 utiliza las características marcas blancas y rojas.
En algunos sectores comparte trazado con otros senderos señalizados.
Clima
Buena parte del recorrido atraviesa territorios situados alrededor o por encima de los mil metros de altitud.
Los inviernos pueden ser muy fríos, con nieve, hielo y fuertes heladas, mientras que durante el verano existen largos sectores expuestos al sol.
Soledad
Una de las características más atractivas del GR 24 es precisamente la sensación de espacio.
Parameras, campos agrícolas, pequeñas localidades y montañas poco pobladas acompañan al caminante durante buena parte de la travesía.
Qué observar
El GR 24 permite leer diferentes capítulos de la historia y el paisaje turolense casi de forma consecutiva.
En Gallocanta, observa la relación entre agua, agricultura y aves migratorias. En Sierra Menera, fíjate en cómo la minería transformó completamente la montaña. En Ródenas y Peracense, presta atención a la arenisca roja y a la manera en que se utilizó también como material constructivo.
Finalmente, al acercarte a Monterde de Albarracín, observa cómo el paisaje comienza a transformarse de nuevo al entrar en las grandes serranías del suroeste de Teruel.
De Gallocanta a la Sierra de Albarracín
Dentro de Teruel, pocos senderos muestran una transición territorial tan completa como el GR 24.
Desde uno de los grandes humedales de Aragón hasta el patrimonio minero de Ojos Negros y las fortalezas de Sierra Menera, la ruta termina abriendo la puerta a la Sierra de Albarracín y al GR 10.
Más que una única excursión, el GR 24 es una auténtica columna vertebral senderista del oeste de la provincia.